Sigamos las ideas

Quienes desde hace años decidimos dedicar buena parte de nuestra vida a la militancia política, encontramos en el espacio donde decidimos participar un grado de identificación y pertenencia difícil de explicar. Con el correr de los años descubrimos los principios y valores que identifican a nuestro partido, los cuales al comprenderlos no dudamos en respetarlos.

Es la Unión Cívica Radical quien nos convocó desde su historia y comportamiento. Es el partido que históricamente ha levantado las banderas en defensa de las instituciones democráticas. El espacio que cada 2 años permite a sus afiliados decidir quiénes serán las autoridades partidarias que llevaran adelante el partido a nivel distrital, provincial y nacional.

Es el radicalismo un espacio orgánico que permite a esos representantes llevar la voz de sus afiliados a las Convenciones y Encuentros partidarios donde se definen los rumbos que tomará el partido; y como radicales asumimos y respetamos lo decidido en dichos espacios, estando de acuerdo o no, de eso se trata la democracia.

Sabemos lo que significa respetar los compromisos asumidos, aun en la disidencia es útil marcar las diferencias y los errores cometidos. Pero creemos que ante todo el respeto y la opinión constructiva son sumamente necesarios.

Quien no lo haya sentido así, quien no haya actuado así, difícilmente pueda llamarse radical.

Consideramos que los partidos políticos son el mejor espacio de representación ciudadana, donde se puede construir un proyecto de país a largo plazo con equipos de trabajo abocados desinteresadamente y con el único objetivo del bien común. Hoy el marketing político nos dice que es más importante tener un buen candidato, sin importar a que partido represente ni cual sea su plataforma. Nosotros no nos resignamos, y jamás renunciaremos a nuestras banderas.

Como dijo nuestro querido Raúl Alfonsín: «Sigan a ideas, no sigan a hombres, fue y es siempre mi mensaje a los jóvenes. Los hombres pasan, las ideas quedan y se transforman en antorchas que mantienen viva a la política democrática.»

La base del fortalecimiento de la democracia es la participación, pero es necesario que esa participación no se reduzca sólo al sufragio. Continuaremos apostando a la formación política de nuestros militantes y a la participación juvenil.  Algunos de los cuales, quizás, luego sean dirigentes y representen con integridad al radicalismo.

 

Comité Unión Cívica Radical

Olavarría

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